Un museo de grandes novedades
Veo al futuro repetir el pasado. Veo un museo de grandes novedades. Cazuza, O tempo não para. Hubo una época en que la ufología estadounidense llamaba a las cosas por su nombre: al pan pan, al vino vino, a los UAP platos voladores y a los NHI marcianos. Y como en las viejas tradiciones del oeste, todo se arreglaba a los tiros, especialmente si los marcianos elegían como escenario para sus acrobacias una base de la fuerza aérea. Aunque parezca improbable, un enfrentamiento de esta naturaleza aparentemente ocurrió y quedan registros para la casuística y el asombro. El escenario, hay que decirlo, está reciclado; es el mismo para la novela de H. G. Wells, la invasión de misteriosos drones de 2024 y el caso que nos ocupa: el infalible New Jersey. Pero, antes de entrar en tema, sería una omisión imperdonable no señalar que La guerra de los mundos apareció en 1897, el mismo año en que se estrelló una nave alienígena contra el molino del juez Proctor, en medio de una de las prim...