En el mes de agosto de 1969 un extraño se presentó en la embajada de Ecuador en Lima, Perú, y pidió hablar con el embajador. Se identificó como Banyú, “comandante de una flota de ovnis” y para demostrarlo sugirió a los presentes —la secretaria, el cónsul y el agregado cultural— que se acercaran a la ventana, a través de la cual pudieron observar un disco luminoso, que flotaba por encima del edificio. El embajador prefirió no involucrarse y le cedió la tarea de tratar con el extraño al agregado cultural, Alberto Ávila Machuca, quien sería a la postre el encargado de relatar, varios años después, esta extraordinaria historia al ufólogo ecuatoriano Jaime Rodríguez. Un relato pormenorizado puede obtenerse en el libro Diplomacia Extraterrestre, disponible para descargar gratuitamente en la web del autor y a través de una entrevista subida a su canal de YouTube. Las visitas del comandante se prolongaron durante seis meses, tiempo en que hizo varias predicciones notables, como la fecha de ...